Cómo hacer cremas y pomadas

Cómo hacer cremas y pomadas

Los tratamientos tópicos a base de cannabis son efectivos para mejorar ciertas afecciones cutáneas además de ser un buen hidratante para la piel.

Es muy importante tener en cuenta que la calidad de la materia vegetal de partida influirá directamente en la calidad del producto final. Es imprescindible que este libre de hongos y que no tenga ningún residuo de pesticidas. Nuestros resultados nos han llevado a concluir que son las hojas cercanas al cogollo, resultado de la manicura a mano, las que mejor rendimiento dan para hacer extracciones. Del cogollo entero se hacen también excelentes extracciones pero la proporción entre cannabinoides y materia vegetal es inferior a los restos de la manicura a mano. En caso de utilizar cogollos, no es aconsejable desmenuzarlos con el grinder sino hacerlo manualmente. Con esto conseguimos que la materia vegetal no quede tan destruida y no arrastremos materia vegetal indeseada.

MATERIALES:
35 gr. Lanolina / 125 gr. Cera pura de abejas / 60 gr. Aceite de germen de trigo / 600 gr. Aceite de almendra cannábico (que habremos preparado previamente). / Fuente de calor (hornillo eléctrico) / Jarra de cristal de 1 L / Paleta / Termómetro / Vaso medidor / Jeringa / Envases / Materia vegetal

PROCESO:
El mismo aceite de almendras para masajes que hemos aprendido a hacer en reportajes anteriores, será la base de las siguientes cremas, siendo el principal ingrediente activo debido a los cannabinoides disueltos que contiene.

Pesar 125 gramos de cera pura de abejas y disolver a unos 40º C en una jarra de cristal. Una vez disuelta, añadir 35 gramos de lanolina y remover hasta conseguir una textura uniforme.

Sin dejar de remover, añadir 60 gramos de aceite de germen de trigo con la ayuda de una jeringa, y posteriormente añadir 600 gramos de aceite de almendras cannábico. (El aceite de germen de trigo se utiliza a modo de antioxidante para evitar una rápida degradación y así conseguir que una vez en el frigorífico las cremas se conserven 12 meses sin apenas disminuir su eficacia.)

Una vez bien disueltos todos los componentes, apartar del fuego, enfriar y proceder al envasado. Un consejo a tener en cuenta es el de fechar los botes de cremas para poder tener un control real de la eficacia de la crema, sobretodo si no la guardamos en condiciones óptimas.

OBSERVACIONES:
La proporción entre cera de abejas y lanolina influirá directamente en la textura de la crema, siendo mas acuosa si se incrementa la proporción de lanolina y viceversa. Cuando más delicada sea la piel más acuosa tendrá que ser la crema.Esta crema se puede usar sola o complementar con diversas plantas, según los efectos que queramos potenciar, como pueden ser antiinflamatorios como harpagofito, jengibre, romero, lavanda, eucalipto, rosa mosqueta, aloe vera, etc. u otras combinaciones. Guardar en envases opacos pero de cuello más ancho para facilitar el uso de la misma. Los envases bien cerrados se almacenaran en el frigorífico como las tinturas y los aceites.

FUENTE MEDICALSEEDS